La madrugada en Sáenz Peña transcurría bajo el despliegue habitual de los operativos de saturación policial cuando una situación inesperada alteró el recorrido de los móviles. En el barrio Hipólito Irigoyen, un grupo de aproximadamente 30 personas mantenía cortada la circulación sobre calle 37, entre calles 2 y 4, mientras intentaba ingresar a viviendas de la zona.
El procedimiento formaba parte de un nuevo Operativo Lince, una modalidad de patrullaje preventivo que esta vez había sido lanzada desde el barrio Obrero y que incluía recorridas en Quinta 4, Santa Mónica e Hipólito Irigoyen. La presencia policial buscaba reforzar la prevención y disuadir hechos delictivos y contravencionales mediante el despliegue de recursos humanos y móviles en distintos puntos de la ciudad.
Pero el operativo cambió de tono cuando los efectivos detectaron la concentración de personas frente a las viviendas. Según informaron fuentes policiales, el grupo intentaba ocupar inmuebles del sector y había interrumpido totalmente el tránsito en esa cuadra.
La tensión escaló rápidamente. Al advertir la llegada de los uniformados, varios de los presentes comenzaron a arrojar elementos contundentes contra el personal policial. Piedras y otros objetos impactaron en medio del operativo mientras los efectivos intentaban recuperar el control de la situación.
Ante el avance del grupo y el desorden generado en el lugar, la Policía recurrió al uso de escopetas reglamentarias con cartuchos antitumulto. Los disparos disuasivos permitieron dispersar a gran parte de las personas que participaban del intento de ocupación ilegal.
En medio de corridas y momentos de fuerte tensión, seis personas fueron demoradas por infracción al Código de Faltas Provincial. Entre los aprehendidos figuran hombres de 22, 26, 30, 33 y 39 años, además de un menor de 17 años.
Mientras tanto, el resto de los involucrados logró escapar antes de ser identificado por las fuerzas de seguridad. Los investigadores intentan ahora determinar quiénes encabezaban el intento de usurpación y si existió algún tipo de organización previa detrás del episodio.
El operativo continuó durante varias horas en distintos sectores de la ciudad, con patrullajes preventivos y presencia de caminantes en barrios considerados sensibles por las autoridades policiales. La intención, según señalaron, fue reforzar la seguridad y evitar nuevos focos de conflicto.
fuente:diariochaco







