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lunes, septiembre 14, 2026

Nació el 11-S, mientras caían las Torres Gemelas: la historia de Caleigh, la bebé que llegó en medio del horror

El 11 de septiembre de 2001, mientras Nueva York era atacada, Erika Leiken evacuaba Manhattan embarazada de ocho meses y medio; horas después, junto a su esposo Jon, recibió a su hija Caleigh.

El 11 de septiembre de 2001 quedó marcado por los atentados contra Estados Unidos y la muerte de casi 3.000 personas. Pero en medio de aquella jornada, mientras las Torres Gemelas se derrumbaban y miles de personas intentaban escapar de Manhattan, una niña nacía en un hospital de Nueva York.

Su nombre es Caleigh Leiken. Su historia comenzó pocas horas después de que su madre, Erika, lograra salir de la zona cercana al World Trade Center.

Según el relato conservado por el National September 11 Memorial & Museum, Jon Leiken se encontraba trabajando en su estudio jurídico en Times Square cuando recibió una llamada de su esposa.

Erika, que trabajaba como abogada para la Legal Aid Society, había salido del subterráneo en Chambers Street y se encontró con humo y llamas provenientes de la Torre Norte.

Una evacuación en medio del caos

Erika logró comunicarse con Jon para avisarle que estaba a salvo. Él le pidió que abandonara la zona y regresara a su casa, mientras ella comenzaba la evacuación junto a sus compañeros de trabajo.

Jon tomó un taxi hacia su departamento en el Upper West Side. Durante el trayecto escuchó que las torres habían colapsado, aunque no pudo dimensionar lo ocurrido hasta llegar a su casa y encender el televisor.

En ese momento comenzó a preocuparse por su esposa y por el bebé que estaba por nacer.

Cuatro horas después, Jon y Erika pudieron reencontrarse. Pero la jornada todavía no había terminado.

Ya en su casa, Erika advirtió que no podía sentir los movimientos de su bebé. La pareja volvió a salir y consiguió llegar al Mount Sinai Hospital, donde fue trasladada con escolta policial.

Aproximadamente una hora después, nació Caleigh.

Una fecha que significó dos cosas

Durante años, Caleigh conoció el 11 de septiembre principalmente como la fecha de su cumpleaños.

Casi 18 años después, viajó desde Shaker Heights, Ohio, hasta Nueva York junto a su padre para visitar por primera vez el Memorial y Museo del 11-S.

Allí se encontró con una realidad diferente: su fecha de nacimiento aparecía asociada a los nombres y las historias de las víctimas de los atentados.

Me di cuenta entonces de lo importante que es honrar a las víctimas y contar sus historias”, escribió Caleigh después de aquella visita, según el Memorial. ([911 Memorial][1])

Su experiencia también la llevó a participar en actividades educativas destinadas a recordar el 11-S y transmitir su historia a nuevas generaciones.

“Todos empezamos a sanar un poco”

El National September 11 Memorial & Museum conserva además el testimonio de Jon y Caleigh como parte de sus programas educativos.

En ese relato, Jon recuerda cómo el nacimiento de su hija, ocurrido en medio de una jornada de muerte y destrucción, representó un momento diferente para su familia.

Al compartir la historia con sus allegados, explicó que “todos empezamos a sanar un poco ese día”.

A 25 años de los atentados, la historia de Caleigh vuelve a poner el foco en una dimensión íntima del 11-S: mientras para millones de personas aquel día quedó asociado a las imágenes de las Torres Gemelas, para una familia también fue el día en que nació una hija. Una historia no cambia lo ocurrido el 11 de septiembre de 2001. Pero muestra cómo, incluso en una jornada marcada por la tragedia, también hubo familias que encontraron motivos para aferrarse a la vida.

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